No importa dónde estés. Tanto si circulas por la jungla de asfalto como si estás en una auténtica selva, el Altea Freetrack garantiza la total adaptación al medio gracias a sus habilidades todo-camino y la última tecnología en motorización.
Gasolina La versión de gasolina del Freetrack cuenta con un motor TSI 2.0 de 200 CV (147 KW) de seis marchas. El TSI utiliza la tecnología de inyección directa propulsada por un turbocompresor. Su combustión es óptima al inyectar el combustible directamente en el cilindro. El resultado es una reducción del consumo en un 15% y un mayor par motor.
Diesel El TDI 2.0 140 CV (103 KW) de seis marchas se presenta junto a una versión todoterreno de 170CV: su cabeza de válvula de 16 vías garantizan una potencia óptima. Eficacia y menores emisiones son un mismo concepto.
Ambos motores incluyen además un filtro de partículas diesel (DPF) y te ofrece tecnología de bomba-inyector selectiva que, como en el caso de la versión gasolina, tiene 2 ventajas: reduce el consumo en un significativo 15 % y tiene un mayor par motor.